Entrenando la inteligencia artificial para captar los matices de la emoción humana.
La voz humana, al igual que un vino de reserva excepcional, destaca por ofrecer una experiencia única, rica, de alta calidad y refinada, nacida de la expresión genuina y de una sensibilidad artística inigualable. Aun así, tanto la voz humana como la generada por la inteligencia artificial pueden coexistir y enriquecer conjuntamente nuestro mundo sonoro.
Y aunque la inteligencia artificial todavía tiene dificultades para captar las complejidades de la emoción humana, la creatividad y la comprensión cultural, puedo colaborar con especialistas en voz artificial para proporcionar datos de entrenamiento, profundizar en la carga emocional, garantizar la naturalidad y la autenticidad, realizar doblaje y localización, y ofrecer control de calidad y retroalimentación sobre las grabaciones generadas por la IA.